miércoles, 23 de abril de 2008

Mis BLASONES ESPAÑOLES

Heráldica: Escudos, blasones de las familias: Almirón, Nieto, Moya, Argañaraz Murguia y Alvarado




Nieto






Alvarado

Jean-Marie BIGNON

Blasón Familia BIGNON

Jean-Marie BIGNON era nacido en Tournay, un pueblo cercano a Lourdes y a Tarbes, ubicado en los Altos Pirineos, en la región conocida como la Bigorria, allí se registra su nacimiento el día viernes 9 de octubre de 1857. Bigurdano de origen, al igual que las familias Hileret, Nougués, Rodrigué y Rougés de Tucumán, a quienes se ha calificado erróneamente de vascos-franceses. Languedocianos tal vez, pero definitivamente no eran vascos.
Jean-Marie era el quinto hijo de Michel Bignon y Marguerite Antoinette Sarraméa. Por parte de su madre era nieto de Jacques Sarraméa Toueyrac, de Tournay (de la casa llamada “Pelet”) quien había recibido la Medalla de Santa Helena, medalla que recibieron bajo Napoleón III todos los soldados que estaban vivos en 1857 (390.000), habiendo combatido al lado de Napoleón I, durante las guerras del Imperio de 1792 a 1815.

Jean-Marie llega a Argentina hacia 1872. Según relatos familiares, siendo un muchachito de apenas 14 años de edad, habría navegado desde Francia como grumete o inclusive tal vez como polizón. Su profesión en Argentina fué la de panadero, tal vez siguiendo alguna vieja tradición familiar, pues su padre era molinero. Aparte de sus cualidades para el pan, Jean-Marie conocido en Argentina, simplemente, como Juan, era un buen músico tocaba la guitarra, el piano y el violín.
Abriendose paso en Argentina, Jean-Marie se instala primeramente en la ciudad de Córdoba, en donde se registra su matrimonio con la cordobesa Romualda Charras Villagra, el lunes 1° de marzo de 1880. Romulada Charras Villagra, nacida en Córdoba hacia 1864, era hija de Norberto Charras y de María Villagra.
Sorprendentemente, en la misma ciudad de Córdoba, en la catedral, diez días después del matrimonio, se registra el nacimiento de su hija mayor: Elisa Candelaria Bignon nacida el 2 de marzo de 1880.

En Tucumán:

Elisa Candelaria, se casa, en Tucumán el 2 de enero de 1895, con Ernesto Nava Ottone, un italiano de Voghera, Pavía, descendiente de una vieja familia Lombarda.
Don Ernesto era comerciante, su actividad la registra junto a su esposa Elisa Bignon. Los Nava-Bignon eran propietarios de la esquina de 9 de Julio y avenida 24 de Septiembre, allí poseian una tienda de sombreros, muy conocida a fines del siglo XIX y a principios del siglo XX. Vendían sombreros importados y nacionales. La antigua y prestigiosa casa de sombreros Lagomarsino de Buenos Aires, en sus registros disponibles, han encontrado operaciones entre 1896 y 1901 con Ernesto Nava. El matrimonio Nava-Bignon también poseía otras propiedades aledañas a la esquina donde estuvo emplazada la confiteria Bombay más tarde y el café llamado El Buen Gusto. También eran los propietarios de la esquina de Piedras y Av. Jujuy: Jujuy 304 donde muy probablemente existiera una confitería, propiedad de la familia, y donde se domiciliara un nieto de Jean-Marie: Eduardo Nava Bignon.

Volviendo a los otros hijos del matrimonio Bignon-Charras, siempre en Córdoba, nacen otros hijos de Jean-Marie: Cipriana Romualda del Corazón de Jesús, bautizada el 11 de julio de 1881; Polina Victoria, bautizada el 24 de marzo de 1883; Juan Ramón, bautizado el 26 de julio de 1885; Juan Ángel, bautizado el 26 de julio de 1887. Otras hijas de Jean-Marie: Julia, María y Margarita se desconoce fecha y lugar de nacimiento de estas tres hermanas, pero es probable que alguna de ellas fuese nacida en Salta.


Anna LARROUCAU LABORDE de LUCERO


Anna Larroucau Laborde de Lucero, Arroyo Seco, Santa Fé, 1911.

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Anna LARROUCAU LABORDE, fundadora de la Primera Sociedad de Beneficencia de San Martín, Provincia de Mendoza, pionera en la industria vitivinícola. Nació en Oloron-Sainte-Marie, en el barrio Sainte-Croix, el 07 de marzo de 1864.


Hacía 1877 llega a Argentina acompañada con algunos de sus 16 hermanos. Se casa en Mendoza, con Leopoldo Lucero Rincons el 27 de julio de 1887, fijando su residencia en San Martín, prov. de Mendoza. Uno de sus hijos se casará en Tucumán. Dando origen a una rama de la familia Lucero.


Anna de Lucero fallece en Mendoza, el 03 de septiembre de 1956.

Anna Larroucau Laborde de Lucero fue una filántropa y educadora argentina. Pionera de la vitivinicultura argentina, nacida en Oloron-Sainte-Marie, Francia, el 7 de marzo de 1864 en el barrio de Sainte-Croix, de Oloron, calle Mercière Nº13, (antigua calle Centulle). Fallecida en Mendoza, Argentina, el 3 de septiembre de 1956.
Anna Larroucau, hija de Louis Barthélémy Larroucau y de Justine Laborde, la mayor de los 16 hermanos nacidos en Olorón.
Hacia 1878 Anna emigra a Argentina, en compañía de sus tíos y de algunos de sus hermanos. En Argentina Anna trabajará como institutriz y docente durante un cierto tiempo, enseñando música, francés y otras materias. Hablaba, vasco, gascón, español y francés, amiga de la familia del escritor uruguayo de origen francés, Jules Supervielle. Anna había realizado sus estudios en el reputado Collège Sacré-Cœur de Olorón.
Hacia 1880, Anna Larroucau introduce en San Martín, Mendoza, los primeros pies de vid de origen francés, traídos especialmente por ella de la zona de Burdeos, Francia. En toda Mendoza se comienza a remplazar las vides de origen español por estas nuevas de origen francés, logrando un mayor rendimiento y una optimización del producto final: el vino.
El 27 de julio de 1887 en San Martín, Mendoza, se casa con Leoporldo Lucero Rincons propietario agrícola muy conocido de Mendoza, primo de quien fuera gobernador de la Provincia de San Luis, el Brigadier General Pablo Lucero. La pareja Lucero Larroucau dará origen a un importante linaje en toda Argentina.
Hacia 1900 Anna Larroucau, ya viuda, será la fundadora de la Primera Sociedad de Beneficencia de San Martín, Mendoza. Durante décadas ella dirigirá la asociación y será su tesorera. A través de esta institución trabajara por el bienestar y la educación de la infancia en esa región de Argentina. Anna Larroucau fallece en la ciudad de Mendoza, Argentina, el 3 de septiembre de 1956.
*La Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza correspondiente a la Segunda Época - Nº 5, 1968. La página 493 se encuentra comprendida en la sección Documentos, con el título: /Memoria del presidente de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, Dr. Edmundo Correas, sobre el ejercicio de 1965/. Esta Memoria, en la parte correspondiente a "Museo", expresa en el 2º párrafo, pág. 493: "[...] se han recibido donaciones, algunas muy valiosas, de los siguientes donantes: Dr. Carlos Alberto Saráchaga, Dr. Félix R. Aguinaga, Instituto O'Higginiano de Chile, R.P. Tomás Bas, S. J., señoras María Ester Suárez de Minoprio, Florencia Funes Villanueva de Ferreira Reynafé, Susana Funes Villanueva de Schultze, Ana Larroucau de Lucero [pionera de la industria vitivinícola argentina y filántropa], María de Mampot...".

Referencias:
Centre de Généalogie des Pyréenées Atlantiques, Pau, Francia.
Arzobispado de Mendoza, Argentina
Diario Los Andes, Mendoza, 04-09-1956, Obituario
Archivos Familia Lucero (Tucumán, Argentina)
Archivos Familia Larroucau (Chile)
Archivos Familia González Dangles (Chile)
Revista de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, 1968, p.493.
Carlos Alvarado, "Ernesto Nava" en Alba Omil, compiladora, Italianos en Tucumán, Historias de vida, Yerba Buena, Tucumán, Argentina, Lucio Piérola Ediciones, p.82.








Paolo Ernesto NAVA

María Luisa Nava Bignon y Ángel Dusseldorf Lucero Larroucau, Tucumán ca. 1920.


Ernesto NAVA

Biografía de Paolo Ernesto NAVA OTTONE, Comerciante [Voghera, Pavía, Italia, °01/02/1866 - San Miguel de Tucumán, Argentina, †17/09/1926].

Para buscar las raíces lombardas de esta familia debemos recorrer la llanura padana, para encontrarlas a orillas del lago Como y muy particularmente a orillas del lago Lecco. En la provincia de Como, en el pueblo conocido como Dorio, en la primera década del 1800, estaba instalada una fábrica de hilados de seda perteneciente a la familia Nava. Hay registros desde el 1400, de los Nava como una familia noble de la Lombardía (de Pavía, Lecco y Como) relacionada a la fabricación de la seda y a la metalurgia.
Ernesto Nava, vástago de estas viejas familias, nació el 01/02/1866, en la ciudad de Voghera, Pavia, en el corazón de la antigua Lombardía. Era hijo de Francesco Giussepe Nava Turba, de Visino, Como y de Maria Giovanna Luigia Ottone Prinetti, de Voghera, Pavia. Nieto de Gerolamo Nava, tradicional propietario de Lecco. Ernesto tuvo, 8 hermanos, quienes permanecieron en Italia. En Voghera, la casa de los Nava Ottone estaba ubicada en el 26 de la calle Issolla de la Guardia; hacia 1875, allí habitaban 13 personas. En casa de los Ottone convivían 16 personas; algo aparentemente normal para la Italia de la época. Hogares compuestos por padres, hijos, parientes políticos y nietos, además de domésticos, empleados y huéspedes. Los Nava Ottone, también tenían propiedades en la calle del Duomo, y en la calle Canevari, rodeando así la plaza principal de Voghera. Ciudad en la que, actualmente, se puede visitar el Palazzo Nava. La madre de Ernesto, Luisa, era una comerciante próspera, dedicada al negocio de ferretería, siendo los Ottone reconocidos por comercializar cestas y toneles de roble para el vino. Siempre vigente, el negocio de los Ottone se ha transformado, vendiendo hoy juguetes y cochecitos para bebés.
En Genova, a los 21 años, Ernesto Nava se embarca rumbo a Argentina, en primera clase a bordo del vapor “Fanfulla”. El lombardo registra su llegada a Buenos Aires el día 27/10/1887, arrivando como soltero, jornalero, instruído y católico. Ya en Tucumán, se casa, el 05/02/1891, con Carmen Coronel, hija de crianza de doña Casilda Rueda de Olmos.
El 02/07/1893 nace Pedro Ernesto Nava, hijo de Ernesto Nava y Carmen Coronel, fueron sus padrinos: Jerónimo Palacios Achaval (hijo de Domingo Palacios y Delfina Achaval) y Casilda Rueda de Olmos. Bautismo registrado en la Catedral de San Miguel de Tucumán, el 13/08/93.
El 2 de enero de 1895, Ernesto contrae segundas nupcias con Elisa Candelaria Bignon, una blonda cordobesa de 15 años, nacida el 02/03/1880, hija del panadero francés Jean-Marie Bignon, de Tournay, Altos Pirineos, y de la cordobesa Rumualda Charras Villagra. Los Bignon son vecinos de Tucumán desde fines del siglo XIX.
A principios del siglo XX, el matrimonio Nava Bignon es muy conocido en Tucumán, ellos poseen una elegante tienda de sombreros nacionales e importados en la principal esquina de la ciudad, calle 9 de julio intersección Av. 24 de septiembre. Los Nava Bignon poseían otras propiedades en la misma manzana sobre la calle 9 de julio y otra en la esquina de la calle Piedras y Jujuy (Jujuy 304) donde existiera una confitería de la familia.
Hija de Ernesto Nava fué María Luisa Nava, nacida en casa de sus padres en la calle 9 de Julio primera cuadra, el 23/08/1896. Ella se casa hacia 1913 con Angel Dusseldorf LUCERO LARROUCAU, natural de San Martín, Provincia de Mendoza. (Lucero era familiar del Brigadier General Pablo Lucero, gobernador de San Luis e hijo de Anna Larroucau Laborde, francesa, fundadora de la Primera Sociedad de Beneficencia de San Martín en Mendoza.) Cinco hijos del matrimonio Lucero Nava. Entre estos, Ana María Lucero nacida el 15/10/1915. Anita, alumna del colegio del Huerto, estudiosa, vive en el centro bajo la tutela legal de los hermanos Norry: Solano (Tata) y María Argentina Norry (ambos solteros), hijos de Solano Norry Ponce y de Inés Norry Santamaría. Doña Argentina Norry cuida de Anita como si fuera su propia hija. Don Ernesto Nava, fallece el 17/09/1926, domiciliado en Chacras al Norte, de San Miguel de Tucumán. Al momento de su fallecimiento los testigos lo declaran como comerciante y casado con Pascuala Sosa. Aunque para esta fecha su segunda esposa, Elisa C. Bignon, aun seguiría con vida.

DATOS: Alvarado Carlos, "Ernesto Nava" en Italianos en Tucumán, Historias de vida, comp. Alba Omil, Lucio Piérola Ediciones, 2008, p. 81-83.
Datos que son actualizados periódicamente.

Dalmira Blanco de Alvarado

Dalmira Blanco de Alvarado, ca 1900


"De mi vida infortunada
dejo al momento un ejemplo,
sólo dejarlo contemplo."

Fragmento de un poema de Dalmira Blanco




Dalmira Blanco de Alvarado, Poeta, primera maestra de Mancopa, Leales, Tucumán.
Posiblemente sobrina de Lastenia BLANCO, primera maestra de Lules (1851-1912).

Nació en 1877 en Esquina, Leales. Los Blanco son una criolla familia de El Mollar, Bella Vista, Leales. Doña Dalmira Blanco era descendiente de tradicionales familias tucumanas. Dalmira se casa hacía 1900 en Los Bulacio, Cruz Alta, Pcia de Tucumán.

Dalmira desciende de Marcos Blanco y Asunción Maciel. Don Marcos Blanco era hijo legítimo de José Blanco y de doña Mercedes Paliza; Asunción Maciel, hija de José Santiago Maciel y Mendieta y de doña Ricarda Manuela Pérez Padilla.

Ricarda Manuela Pérez Padilla era hija del genearca tucumano don Manuel Pérez de Padilla (padrino de Juan Bautista Alberdi) y de María Rosa Pariente y Argañaras, hija del español Francisco Pariente y de Margarita Argañaras de Murguía y Abreu de Figueroa, siendo doña Margarita hija de Pedro Argañaras de Murguía y Villafañe y de Margarita Abreu de Figueroa y Vera de Aragón.

Dalmira se casa con un tucumano, descendiente de una vieja familia de hacendados peruanos: don Daniel Sigfredo Alvarado Barbosa. Los Alvarado se instalan en Esquina, Leales a mediados del siglo XVII, tal vez en zona donde vivian familiares previamente allí instalados.
Ellos bajaron desde el Perú con ganado caballar y mular, trayendo consigo las técnicas necesarias para el mestizaje de los mismos; asi introducen ganado nuevo en el NOA, caballos y grandes mulas peruanas. El matrimonio Alvarado~Blanco, se dedica a la cría y mestizaje de ganado y al cultivo de la caña de azúcar.

Doña Dalmira es una cristiana devota y caritativa. Era una mujer muy activa y emprendedora. A fines del siglo XIX, no existía escuela alguna en la zona de Mancopa, Leales, razón por la cual, doña Dalmira del Carmen Blanco de Alvarado impartía personalmente la formación primordial a sus 10 hijos. Dalmira era una dama muy instruida, instrucción que la capacitaba para enseñar a leer, a escribir y para impartir los rudimentos de matemáticas, literatura e historia. A sus hijos, luego se sumaron otros niños y jóvenes de la zona. Dicen quienes fueron otrora sus alumnos que los chicos llegaban atraidos por la destreza de la maestra en la declamación de poesías y por sus dotes para el relato; pero se quedaban y volvían a diario, por el cariño que Dalmira les daba, ese grupo de estudiantes creció considerablemente.
Frente a esto y a ruego de su mujer, don Daniel Sigifredo Alvarado Barbosa decidió construir, en tierras de su propiedad, unas salas de clases para que alli doña Dalmira enseñase a leer y escribir a sus hijos y a los niños del pueblo. Y es así como surge la primera escuela en Mancopa.
Cuando el gobierno se enteró de la existencia de esta "escuela" sin maestra “profesional”, tomó las salas y sustituyó a su primera maestra. Perdiendo así doña Dalmira sus alumnos y sus aulas. Me dicen que aún hoy en ese sitio hay en pie una escuela, cercana a la casa de doña Natividad Alvarado Blanco de Teseira Palavecino, hija de doña Dalmira.

El entusiasmo de Dalmira por la enseñanza no la estorbaba para cumplir con sus deberes de madre ejemplar, su tiempo transcurre entre los cuidados cariñosos y esmerados para con sus diez hijos, la costura, el bordado y la randa; pero destinará gran parte de sus horas a la lectura y la poesía. Ella escribe numerosos poemas impregnados del Romanticismo de su época, pero al no publicarlos la mayor parte de esos poemas se pierden, sólo una veintena de ellos perdurarán en posesión de sus descendientes. Para sus descendientes y para quienes la conocieron Dalmira es aún hoy un ejemplo de amor, trabajo, abnegación y lirismo. Dalmira fallece hacía 1920, en Leales, Tucumán.